Sentir una pequeña pérdida de orina al reír o estornudar, notar pesadez en la zona pélvica después de una larga jornada de pie o experimentar molestias durante las relaciones sexuales son situaciones más comunes de lo que piensas. A menudo, la causa subyacente es una debilidad en una estructura muscular clave: el suelo pélvico. Afortunadamente, existen ejercicios para fortalecer el suelo pélvico que puedes integrar en tu rutina diaria para recuperar el control, la comodidad y la confianza. En este artículo, te guiaremos paso a paso para que entiendas qué es, por qué es tan importante y cómo puedes empezar a cuidarlo hoy mismo, tanto si eres hombre, mujer, deportista o te encuentras en la etapa de postparto.
En Danai Fisioterapia, en Boadilla del Monte, comprendemos la importancia de un suelo pélvico sano para tu bienestar general. Por eso, queremos ofrecerte esta guía práctica, basada en la experiencia que acumulamos día a día tratando a pacientes de nuestra localidad y de municipios cercanos como Majadahonda, Pozuelo de Alarcón y Las Rozas.
¿Qué es exactamente el suelo pélvico y por qué es tan importante?
Imagina una hamaca de músculos y ligamentos que se extiende desde el pubis hasta el coxis, cerrando la parte inferior de la pelvis. Eso es tu suelo pélvico. Esta estructura es fundamental, ya que cumple varias funciones vitales: sostiene órganos como la vejiga, el útero (en mujeres) y el recto; asegura el control de los esfínteres para evitar la incontinencia urinaria y fecal; y juega un papel crucial en la función sexual.
Muchos factores pueden debilitar estos músculos, como el embarazo y el parto, la menopausia, cirugías como la de próstata en hombres, el sobrepeso, el estreñimiento crónico o incluso deportes de alto impacto. Un suelo pélvico debilitado puede provocar síntomas como pérdidas de orina, sensación de pesadez, dolor lumbar y disfunciones sexuales. Por ello, fortalecerlo no es una opción, sino una necesidad para mantener una alta calidad de vida en cualquier etapa.
Cómo localizar los músculos correctos: el primer paso esencial
Antes de empezar cualquier rutina, es crucial que sepas identificar correctamente los músculos que vas a trabajar. Un error muy común es contraer otros grupos musculares como los glúteos, los muslos o el abdomen en lugar del suelo pélvico.
Una técnica sencilla para localizarlos es intentar detener el flujo de orina a mitad de la micción. Los músculos que utilizas para hacerlo son los de tu suelo pélvico. Una vez los hayas identificado, no uses este método como un ejercicio habitual, ya que podría interferir con el vaciado completo de la vejiga y aumentar el riesgo de infecciones urinarias. Otra forma es imaginar que intentas retener un gas; la contracción interna que sientes es la correcta. Si tienes dudas, un fisioterapeuta especializado puede guiarte. En nuestra clínica, utilizamos la ecografía funcional para mostrarte en tiempo real cómo se contraen tus músculos, asegurando que realizas el ejercicio de forma perfecta desde el primer día.
Los ejercicios de Kegel: la base para un suelo pélvico fuerte
Los ejercicios de Kegel son la piedra angular del fortalecimiento del suelo pélvico. Consisten en la contracción y relajación repetida de estos músculos. Su eficacia está demostrada tanto para hombres como para mujeres.
Guía paso a paso para realizar un Kegel correctamente:
- Encuentra una posición cómoda: Puedes empezar tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Esta posición neutraliza la gravedad y facilita la concentración.
- Vacía tu vejiga: Asegúrate de tener la vejiga vacía antes de comenzar.
- Contrae y eleva: Inhala profundamente y, al exhalar, contrae los músculos del suelo pélvico como si quisieras levantar algo hacia adentro y hacia arriba. Imagina que estás cerrando y elevando los orificios (uretra, vagina y ano).
- Mantén la contracción: Sostén la contracción durante 3 a 5 segundos. Al principio, puede que solo aguantes un par de segundos, es normal. Lo importante es no aguantar la respiración; sigue respirando de manera fluida.
- Relaja completamente: Relaja los músculos por completo durante el doble de tiempo que los has contraído, es decir, de 6 a 10 segundos. La fase de relajación es tan importante como la de contracción.
- Repite: Realiza una serie de 10 a 15 repeticiones, unas 3 veces al día.
La clave del éxito es la constancia. Con la práctica, podrás hacer estos ejercicios sentado en tu escritorio, de pie o mientras realizas otras actividades cotidianas.
Errores comunes que debes evitar
Para asegurar la efectividad de los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, es vital evitar ciertos fallos que pueden ser contraproducentes. Uno de los errores más frecuentes es empujar hacia abajo en lugar de contraer y elevar, lo que puede debilitar aún más la zona. Otro fallo habitual es contener la respiración, creando una presión intraabdominal perjudicial. Recuerda siempre exhalar durante la contracción e inhalar al relajar.
También es común contraer los músculos incorrectos, como los glúteos o los abdominales. Si notas que tu abdomen se abulta o tus glúteos se aprietan, detente y reenfócate. Por último, no relajar completamente la musculatura entre contracciones puede generar una hipertonía o tensión excesiva. Si tienes dificultades para saber si lo haces bien, la tecnología de biofeedback que utilizamos en Danai Fisioterapia puede ser de gran ayuda, ya que proporciona información visual y auditiva sobre la actividad de tus músculos.
Más allá de los Kegels: ejercicios complementarios
Aunque los Kegels son fundamentales, complementar tu rutina con otros ejercicios que involucren el «core» (la musculatura profunda del abdomen y la espalda) potenciará los resultados. Estos movimientos ayudan a mejorar la estabilidad de la pelvis y a gestionar mejor la presión interna.
El puente de glúteos
Este ejercicio no solo trabaja los glúteos, sino que también activa el suelo pélvico y el abdomen transverso.
- Acuéstate boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados a la anchura de las caderas.
- Exhala mientras contraes el suelo pélvico y elevas las caderas del suelo hasta que tu cuerpo forme una línea recta desde los hombros hasta las rodillas.
- Mantén la posición unos segundos, sin dejar de respirar, y baja lentamente mientras inhalas.
- Realiza 2 series de 10-12 repeticiones.
El pájaro-perro (Bird-Dog)
Este es un excelente ejercicio para la estabilidad del core y la coordinación.
- Colócate en posición de cuadrupedia (a cuatro patas), con las manos debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas.
- Mantén la espalda recta y el abdomen activo. Exhala mientras extiendes un brazo hacia adelante y la pierna contraria hacia atrás, simultáneamente.
- La clave es mantener la pelvis estable, sin que se incline hacia los lados.
- Vuelve a la posición inicial de forma controlada mientras inhalas. Alterna los lados.
- Realiza 10 repeticiones por cada lado.
Estos ejercicios, integrados en una rutina equilibrada, contribuyen a una salud pélvica integral, algo que siempre enfatizamos con nuestros pacientes deportistas y en recuperación postparto.
¿Cuándo buscar ayuda de un fisioterapeuta especializado?
Si bien estos ejercicios son muy beneficiosos, hay situaciones en las que la supervisión profesional es indispensable. Deberías considerar una valoración en nuestra clínica de Boadilla del Monte si:
- No estás seguro de estar realizando los ejercicios correctamente.
- No observas mejoría en tus síntomas después de varias semanas de práctica constante.
- Sientes dolor al realizar los ejercicios.
- Has pasado por un parto, una cirugía pélvica o sufres de dolor crónico.
- Eres deportista y quieres prevenir lesiones o mejorar tu rendimiento.
En Danai Fisioterapia, realizamos una valoración exhaustiva e individualizada, a menudo apoyada por ecografía, para diseñar un plan de tratamiento a tu medida. Combinamos la terapia manual con tecnología avanzada como la radiofrecuencia de Indiba, que regenera los tejidos, o la terapia electromagnética de alta intensidad Magnetolith (EMTT), muy eficaz para el tratamiento del dolor pélvico crónico. Este enfoque integral nos permite abordar la raíz del problema y acelerar tu recuperación.
No dejes que la debilidad del suelo pélvico limite tu vida. Dar el primer paso para fortalecerlo es una inversión directa en tu salud y bienestar a largo plazo. Si resides en Boadilla del Monte, Majadahonda, Pozuelo o alrededores, te invitamos a contactarnos. Nuestro equipo de fisioterapeutas expertos está aquí para ayudarte a recuperar la fuerza, el control y la confianza en tu cuerpo. Empieza hoy tu camino hacia un suelo pélvico sano y funcional.


